Domenech busca mejorar el juego de Francia
"Siempre se mejora con la edad. La experiencia ayuda, pero ninguna competición es como la siguiente. No sabré si este equipo de Francia es mejor que el de hace dos años hasta que la competición haya terminado. Al principio todo el mundo piensa que son buenos, pero es la actuación que tengamos ante nuestros adversarios la que nos dirá si somos mejores o peores", declaraba Raymond Doménech, ya cuatro años al frente de Francia, esperanzado de que les bleus consigan escalar el peldaño que les faltó en la Copa Mundial de la FIFA de 2006. Curtidos en mil batallas La experiencia es una cualidad que Domenech ha aprendido a apreciar en los últimos años y sabe que pocos equipos pueden igualar a los experimentados franceses en el aspecto de saber cómo afrontar una competición de este calibre. Doménech, que entrenó a Francia sub-21 durante once años antes de suceder a Jacques Santini, apostó desde el principio por rejuvenecer la selección gala, convocando a caras nuevas para compensar la retirada de gente como Zinédene Zidane, Lilian Thuram o más recientemente Claude Makelele. El equipo sufrió, y no fue hasta el regreso del trío de veteranos cuando se remontó el vuelo en la clasificación para el Mundial de Alemania. Influencias positivas Zidane, Thuram, Makelele, Patrick Vieira y Thierry Henry brillaron en Alemania 2006 y, con excepción del ya retirado capitán, todos deberían volver a destacar en Austria y Suiza. Vieira y Henry no han estado en su mejor forma esta temporada, mientras que Thuram y Makelele han jugado intermitentemente en sus clubes. En cualquier caso, Doménech tiene confianza ciega en sus veteranos, reconociendo su valor tanto por su juego como por su influencia positiva sobre los miembros menos experimentados de la selección gala. "Queremos empezar ya" Es importante destacar la aparición de una excepcional generación de futbolistas como Karim Benzema, Hatem Ben Arfa o Samir Nasri que permiten una interesante mezcla de veteranía y juventud, esto le da a Doménech motivos para ser optimista. El entrenador francés está con muchas ganas de que la competición comience de inmediato. "Es lo mismo para todos los seleccionadores. Cuando te encuentras en este punto solo quieres viajar allí y empezar a jugar. La preparación está bien pero no es la parte más interesante. Queremos empezar ya", comentó el técnico de 56 años a uefa.com. Caras familiares A pesar de la presencia de muchas caras familiars, la ausencia de Zidane de un gran torneo por primera vez desde 1996 es algo que preocupa a algunos. Domenech, sin embargo, mantiene su confianza para el futuro. "Nos clasificamos sin Zidane. Cuando Michel Platini se reitró, todo el mundo se preguntaba cómo se las iba a arreglar el fútbol francés, pero lo hizo. Eso es lo que ocurre en el fútbol internacional, los jugadores paran. Pero todo el talento que hay en el país, permite al equipo continuar. Platini y Zidane son parte de la historia, ahora hay que pasar página", señaló. Nuevo episodio El objetivo de Domenech es escribir un nuevo episodio llevando a Francia a su tercera corona europea, tras la conseguida en casa en 1984, y la dramática victoria sobre Italia en la final de la UEFA EURO 2000TM con un gol en la prórroga de David Trezeguet tras haber empatado el partido Sylvain Wiltord en el último minuto. "Para mí, esta segunda victoria fue memorable. Estaba de comentarista en una radio. Los otros dos comentaristas estaban angustiados pero durante media hora estuve diciendo Vamos a empatar. Me sentí como un jugador durante el partido, involucrado, y al final mi predicción fue correcta. Fue un partido fabuloso, con una gran remontada. Cuando ganas un partido como ese, lo recuerdas por mucho tiempo". "Felicidad" Cuatro años después del entusiasmo de Rotterdam, Francia volvió a la tierra en Portugal donde cayó en cuartos de final ante Grecia. La pobre actuación dejó a los aficionados con un mal sabor de boca, y Doménech está decidido a evitar que ocurra lo mismo en el torneo del próximo mes. "Tal como yo lo veo, podemos perder porque sólo habrá un ganador, pero necesitamos irnos con algo de felicidad, sabiendo que lo hemos dado todo. No deberíamos estar tan frustrados como en 2004, cuando Francia no desplegó todo su potencial", explicó el antiguo defensa del Olympique Lyonnais. Confianza Los campeones del mundo en 1998 necesitarán esforzarse al máximo desde la fase de grupos, donde que quedado encuadrados con Rumanía, Holanda e Italia. Aunque sabe que la mayor atención se la llevará el duelo ante Italia, Doménech advierte de la amenaza que suponen los otros clasificados para la fase final. "No hay una enorme diferencia entre los jugadores. Es un asunto de qué equipo puede estar mejor en un corto periodo. La gente dice que la victoria de Grecia en 2004 fue una sorpresa, pero para mí no lo fue porque todos sus jugadores jugaban para equipos de gran nivel. El ganador este año tampoco será una sorpresa porque hay 16 excelentes selecciones". Puede ser verdad, pero con esta nueva generación, Doménech tiene confianza en que Francia pueda en este 2008 emular las victorias de 1984 y 2000.
